jueves, 16 de marzo de 2017

La realización de un sueño

- Menudo lío...  - Resoplé con frustración mientras cerraba de golpe, con una sola mano, el libro de "Historia de Roma" de Indro Montanelli.  Una vieja edición en papel de 1982 que me había dado mi madre, a quién se lo había comprado mi abuelo durante la periódica adquisición de libros que hacían en su casa.

Cerraba los ojos y pensaba furioso, intentando ordenar toda la información que acababa de leer en no más de 20 páginas: Fechas, nombres, lugares... ¡y familias! Y claro, tantas batallas... con héroes y villanos, desde mi punto de vista. Se trataba de unos 50 años de la historia de uno de los imperios de los que más se ha escrito, condensado en algo más de una docena de páginas de letra minúscula.

Todo estaba concentrado, enrevesado, y muchas cosas me ofrecían una imagen abstracta e intangible. No conocía ni sabía ubicar los lugares, las historias se solapaban en el tiempo, los personajes aparecían y desaparecían sin previo aviso de forma bastante antipática, sinceramente... Y yo intentaba, con inmenso esfuerzo, hacer lo que intentamos hacer todos para entender las cosas: ordenarlas linealmente para saber qué va antes y qué después.



- Todo esto sería mucho más fácil si pudiera verlo todo a la vez y concentrarme en disfrutarlo, no en ordenarlo y después acordarme... - Pensaba por entonces. Imaginaba toda la información sobre un momento y lugar apareciendo a la vez, y evolucionado conforme progresaba el tiempo.

Aquella noche aún no lo sabía, pero ese fue el primer día en que pensé en Qoord. Una herramienta que me permitiera ordenar cronológicamente y sobre un mapa cualquier suceso, donde tiempo y espacio tienen un lugar protagonista. Estoy seguro de que si hubiera tenido a mi disposición algo así, a día de hoy me acordaría mucho mejor de todo lo que leí, o me sería mucho más fácil refrescarlo. Rememorar algunos viajes que he realizado en mi vida y planificar otros que deseo hacer, averiguar que ocurría en el resto del mundo mientras yo leía la hazaña de Horacio Cocles sobre el puente del Tíber. Eso me gustaría.

15 años después, ya no es un sueño. Estudié Ingeniería Informática y trabajé con un amigo durante años para que hoy puedan disfrutarla todos. Gracias, mamá, por el libro.

    4 comentarios:

    1. Detrás de un gran hombre hay una grandísima madre

      ResponderEliminar
    2. Seguro que a mi me sirve.Tengo la memoria de un mosquito!!!!

      ResponderEliminar
      Respuestas
      1. Eso esperamos María. ¡Esperamos verte usando la aplicación pronto!

        Eliminar